Un vistazo a la lujuria redimida en "The Harlot´s House" de Oscar Wilde
La melodía a la que se hace referencia aquí es "Treues Liebes Herz» de Strauss, que se puede traducir del alemán como "corazón lleno de amor verdadero." It is to this tune that the shadows, who live in the Harlot's house, dance. Las sombras danzan en Harlot´s Hoese. El orador describe estos habitantes de la casa como robóticos y silenciosos, carentes de toda fuerza vital . Yet they dance to the tune of the true loving heart, the beat of emotions. Sin embargo, bailan al ritmo del corazón lleno de amor verdadero, el ritmo de las emociones.
They carry on the dancing of the quadrille, and the "stately saraband" yet they are all a ghastly combination of machines and death, automated and completely lacking life. La "majestuosa zarabanda".Todos ellos son una combinación espantosa de máquinas y muerte. These shadows are both automatons and skeletons, yet go through the motions of lovers, or at least attempt to. But as seen here, they never fully realize the fullness of these emotions: Nunca se dan cuenta de la plenitud de estas emociones:
Sometimes a clockwork puppet pressed A veces un títere de reloj apretaba
A phantom lover to her breast, Un amante inexistente contra el pecho,
Sometimes they seemed to try to sing. A veces parecía que querrían cantar.
Todo lo que aparece en "La Casa de Harlot" es la ilusión y la sombra, mecánica y semejante a la muerte, la lujuria se convierte en el intento fallido del amor, la acción sin emoción. Pero ¿qué vamos a hacer si la amante del orador entra en la casa de la lujuria? She seems not to share the speaker's perception of the poem's action (the dead are dancing with the dead,/ the dust is whirling with the dust.) Rather she only hears the violin itself, and is enticed by the music into the building. Ella no parece compartir la percepción de su amado que habla de la acción del poema (los muertos bailan con los muertos, / el polvo se arremolina con el polvo. La "sintonía se tornó falsa en " el momento mismo en que entró? ¿Qué significa que "el amor entró a la casa de la lujuria"?
Me gustaría argumentar que el orador presenta aquí una visión de la sociedad de la lujuria, vacía y sin vida, una esfera que se separa del amor, que es célibe e inocente. Wilde argumenta el hecho de que, cuando el amor habita en la casa de la lujuria, la muerte y la artificialidad, lo que representa en este poema, se disipan, al igual que los bailarines "cansadas del vals , las sombras dejaron de girar.
" Is it pointing to how society sees the pleasures of the body as evil and empty of emotion, just as the speaker does?
¿Señala una sociedad de los placeres del cuerpo vacíos de la emoción?
Sin embargo, su amada (el amor personificado), no puede ver esta visión de la muerte, sólo escucha la canción que está sonando.
And thus by entering the home of lust she renders this very tune false; by love taking up lust's role, she dispels the shadows, and harkens the dawn. En consecuencia, por entrar en la casa de la lujuria hace que la melodía suene falsa, disipa las sombras, y evoca el amanecer.
1. ¿Nos habla Wilde de que la sociedad es ciega?
2. ¿Muestra con optimismo un amor que es ciego a cualquiera de dichas fronteras, y puede habitar la casa prohibida?. "Corazón lleno de amor verdadero".
Wilde nos habla de un viaje desde el reino prohibido de la lujuria hacia el ser habitado por el amor.
Catherine Hay, Universidad de Brown, 2003
Un estudio sobre la redención en "The Harlot´s House"
lunes, 13 de diciembre de 2010
sábado, 11 de diciembre de 2010
The Harlot´s House. La casa del cordón rojo. Oscar Wilde
Wilde era irlandés, y plantea, como todos los grandes escritores de ese país la paradoja de que una nación pequeña y de pocos habitantes, haya producido tal cantidad de figuras de importancia en el terreno literario. Borges enunció la explicación étnica, sin mayor entusiasmo y declaró preferir la que un sociólogo americano ha expuesto para explicar una paradoja similar en el pueblo judío. Para que una obra sea posible (en el caso, una obra de arte) se requiere la conjunción de dos circunstancias: una fuerte y generosa tradición y el sentimiento en cierta manera contradictorio, de que el respeto por esa tradición no deber ser excesivo. Irlanda ha tenido al mismo tiempo, la espléndida tradición de Inglaterra y la convicción se saberse o sentirse distinta de esa tradición. Borges señaló que ese podía ser también el caso de Sudamérica, que teniendo a su disposición la tradición europea, las diversas tradiciones europeas, es o se siente distinta de esas tradiciones, no obligada a respetarlas ciegamente.
El nombre de Oscar Wilde está vinculado a las ciudades de la llanura; su gloria, a la condena y la cárcel. Sin embargo (esto lo ha sentido muy bien Hesketh Pearson) el sabor fundamental de su obra es la felicidad. En cambio, la valerosa obra de Chesterton, prototipo de la sanidad física y moral, siempre está a punto de convertirse en una pesadilla. La acechan lo diabólico y el horror; puede asumir, en la página más inocua, las formas del espanto. Chesterton es un hombre que quiere recuperar la niñez; Wilde, un hombre que guarda, pese a los hábitos del mal y la desdicha, una invulnerable inocencia.
Como Chesterton, como Lang, como Boswell, Wilde es de aquellos venturosos que pueden prescindir de la aprobación de la crítica y aun, a veces, de la aprobación del lector, pues el agrado que nos proporciona su trato es irresistible y constante.
Jorge Luis Borges (Otras Inquisiciones)
The harlot´s house
We caught the tread of dancing feet,
We loitered down the moonlit street,
And stopped beneath the harlot's house.
Inside, above the din and fray,
We heard the loud musicians play
The 'Treues Liebes Herz' of Strauss.
Like strange mechanical grotesques,
Making fantastic arabesques,
The shadows raced across the blind.
We watched the ghostly dancers spin
To sound of horn and violin,
Like black leaves wheeling in the wind.
Like wire-pulled automatons,
Slim silhouetted skeletons
Went sidling through the slow quadrille,
Then took each other by the hand,
And danced a stately saraband;
Their laughter echoed thin and shrill.
Sometimes a clockwork puppet pressed
A phantom lover to her breast,
Sometimes they seemed to try to sing.
Sometimes a horrible marionette
Came out, and smoked its cigarette
Upon the steps like a live thing.
Then, turning to my love, I said,
'The dead are dancing with the dead,
The dust is whirling with the dust.'
But she--she heard the violin,
And left my side, and entered in:
Love passed into the house of lust.
Then suddenly the tune went false,
The dancers wearied of the waltz,
The shadows ceased to wheel and whirl.
And down the long and silent street,
The dawn, with silver-sandalled feet,
Crept like a frightened girl.
Oscar Wilde
La casa de la ramera.
Seguimos las huellas de pies que bailaban
hacia la calle llena de luna
y nos detuvimos bajo la casa de la ramera.
Adentro, sobre el clamor y el movimiento,
oímos a los músicos tocando a gran volumen
el «Treues Liebes Herz» de Strauss.
Como formas extrañas y grotescas,
largas contorsiones arabescas,
corrían sombras detrás de las cortinas.
Vimos girar a los fantasmales danzantes
al ritmo de violines y de cuernos,
como hojas negras arrastradas por el viento.
Igual que marionetas tiradas de sus hilos
las siluetas de secos esqueletos
se deslizaban por la cuadrilla.
Tomados de la mano
bailaban su majestuoso desafío;
y el eco de las risas era agudo y crispado.
A veces un muñeco de reloj apretaba
una amante inexistente contra el pecho,
y otras parecían querer cantar.
A veces una espantosa marioneta
se asomaba fumando al umbral
Como si estuviese vivo.
Entonces, volviéndome a mi amor dije,
«Los muertos bailan con los muertos,
el polvo se mezcla con el polvo».
Pero ella escuchó el violín,
se apartó de mi lado y entró:
entró el Amor en casa de Lujuria.
Súbitamente, desentonó la melodía,
se fatigaron los valses,
las sombras dejaron de girar.
Y por la larga y silenciosa calle,
en sandalias de plata, asomó el alba
como una niña asustada.
Oscar Wilde
El nombre de Oscar Wilde está vinculado a las ciudades de la llanura; su gloria, a la condena y la cárcel. Sin embargo (esto lo ha sentido muy bien Hesketh Pearson) el sabor fundamental de su obra es la felicidad. En cambio, la valerosa obra de Chesterton, prototipo de la sanidad física y moral, siempre está a punto de convertirse en una pesadilla. La acechan lo diabólico y el horror; puede asumir, en la página más inocua, las formas del espanto. Chesterton es un hombre que quiere recuperar la niñez; Wilde, un hombre que guarda, pese a los hábitos del mal y la desdicha, una invulnerable inocencia.
Como Chesterton, como Lang, como Boswell, Wilde es de aquellos venturosos que pueden prescindir de la aprobación de la crítica y aun, a veces, de la aprobación del lector, pues el agrado que nos proporciona su trato es irresistible y constante.
Jorge Luis Borges (Otras Inquisiciones)
The harlot´s house
We caught the tread of dancing feet,
We loitered down the moonlit street,
And stopped beneath the harlot's house.
Inside, above the din and fray,
We heard the loud musicians play
The 'Treues Liebes Herz' of Strauss.
Like strange mechanical grotesques,
Making fantastic arabesques,
The shadows raced across the blind.
We watched the ghostly dancers spin
To sound of horn and violin,
Like black leaves wheeling in the wind.
Like wire-pulled automatons,
Slim silhouetted skeletons
Went sidling through the slow quadrille,
Then took each other by the hand,
And danced a stately saraband;
Their laughter echoed thin and shrill.
Sometimes a clockwork puppet pressed
A phantom lover to her breast,
Sometimes they seemed to try to sing.
Sometimes a horrible marionette
Came out, and smoked its cigarette
Upon the steps like a live thing.
Then, turning to my love, I said,
'The dead are dancing with the dead,
The dust is whirling with the dust.'
But she--she heard the violin,
And left my side, and entered in:
Love passed into the house of lust.
Then suddenly the tune went false,
The dancers wearied of the waltz,
The shadows ceased to wheel and whirl.
And down the long and silent street,
The dawn, with silver-sandalled feet,
Crept like a frightened girl.
Oscar Wilde
La casa de la ramera.
Seguimos las huellas de pies que bailaban
hacia la calle llena de luna
y nos detuvimos bajo la casa de la ramera.
Adentro, sobre el clamor y el movimiento,
oímos a los músicos tocando a gran volumen
el «Treues Liebes Herz» de Strauss.
Como formas extrañas y grotescas,
largas contorsiones arabescas,
corrían sombras detrás de las cortinas.
Vimos girar a los fantasmales danzantes
al ritmo de violines y de cuernos,
como hojas negras arrastradas por el viento.
Igual que marionetas tiradas de sus hilos
las siluetas de secos esqueletos
se deslizaban por la cuadrilla.
Tomados de la mano
bailaban su majestuoso desafío;
y el eco de las risas era agudo y crispado.
A veces un muñeco de reloj apretaba
una amante inexistente contra el pecho,
y otras parecían querer cantar.
A veces una espantosa marioneta
se asomaba fumando al umbral
Como si estuviese vivo.
Entonces, volviéndome a mi amor dije,
«Los muertos bailan con los muertos,
el polvo se mezcla con el polvo».
Pero ella escuchó el violín,
se apartó de mi lado y entró:
entró el Amor en casa de Lujuria.
Súbitamente, desentonó la melodía,
se fatigaron los valses,
las sombras dejaron de girar.
Y por la larga y silenciosa calle,
en sandalias de plata, asomó el alba
como una niña asustada.
Oscar Wilde
martes, 7 de diciembre de 2010
Soneto 121 de William Shakespeare
Soneto 121
Vale más ser indigno, que indigno parecer,
y más cuando sin serlo, te acusan de haber sido,
que no existe placer al verse así juzgado,
no por nuestro sentir, sino por lo que ven.
¿Porqué deben los falsos ojos adulterados,
criticar con sus puyas a mi sangre vivaz,
o mis fragilidades, delicados espías,
que a su antojo censuran lo que tengo de bueno?
Soy solamente aquello que soy, y quienes miden
mis excesos reflejan, la cuenta de los suyos.
Tal vez yo vaya recto, cuando ellos van torcidos,
y con su torpe mente no aprecien mis virtudes.
A menos que me afirmen que existe un mal común:
Que los hombres son malos y triunfa su vileza
trad. Ramón García González
Vale más ser indigno, que indigno parecer,
y más cuando sin serlo, te acusan de haber sido,
que no existe placer al verse así juzgado,
no por nuestro sentir, sino por lo que ven.
¿Porqué deben los falsos ojos adulterados,
criticar con sus puyas a mi sangre vivaz,
o mis fragilidades, delicados espías,
que a su antojo censuran lo que tengo de bueno?
Soy solamente aquello que soy, y quienes miden
mis excesos reflejan, la cuenta de los suyos.
Tal vez yo vaya recto, cuando ellos van torcidos,
y con su torpe mente no aprecien mis virtudes.
A menos que me afirmen que existe un mal común:
Que los hombres son malos y triunfa su vileza
trad. Ramón García González
Francisco de Quevedo
En aqueste enterramiento
Humilde, pobre y mezquino,
Yace envuelto en oro fino
Un hombre rico avariento.
Murió con cien mil dolores
Sin poderlo remediar,
Tan sólo por no gastar
Ni aún gasta malos humores.
Francisco de Quevedo
Humilde, pobre y mezquino,
Yace envuelto en oro fino
Un hombre rico avariento.
Murió con cien mil dolores
Sin poderlo remediar,
Tan sólo por no gastar
Ni aún gasta malos humores.
Francisco de Quevedo
Shakespeare
MACBETH
(Fragmento)
ACT I SCENE I A desert place. Thunder and lightning.
Enter three Witches.
First Witch When shall we three meet again
In thunder, lightning, or in rain?
Second Witch When the hurlyburly's done,
When the battle's lost and won. 5
Third Witch That will be ere the set of sun.
First Witch Where the place?
Second Witch Upon the heath.
Third Witch There to meet with Macbeth.
First Witch I come, graymalkin! 10
Second Witch Paddock calls.
Third Witch Anon!
ALL Fair is foul, and foul is fair:
Hover through the fog and filthy air.
Witches Vanish
I.i Truenos y relámpagos. Entran tres BRUJAS.
BRUJA I.a
¿Cuándo volvemos a vemos?
¿Bajo lluvia, rayo y trueno?
BRUJA 2.a
Cuando acaben brega y bronca
y haya derrota y victoria.
BRUJA 3.a
Antes de que el sol se ponga.
BRUJA I.a
¿En qué lugar?
BRUJA 2.a
En el yermo.
BRUJA 3.a
A Macbeth allí veremos.
BRUJA I.a
¡Voy, Graymalkin!
[BRUJA 2. a]
Llama Paddock.
[BRUJA 3. a]
¡En seguida!
TODAS
Bello es feo y feo es bello.
Flota en bruma y aire espeso.
Salen.
(Fragmento)
ACT I SCENE I A desert place. Thunder and lightning.
Enter three Witches.
First Witch When shall we three meet again
In thunder, lightning, or in rain?
Second Witch When the hurlyburly's done,
When the battle's lost and won. 5
Third Witch That will be ere the set of sun.
First Witch Where the place?
Second Witch Upon the heath.
Third Witch There to meet with Macbeth.
First Witch I come, graymalkin! 10
Second Witch Paddock calls.
Third Witch Anon!
ALL Fair is foul, and foul is fair:
Hover through the fog and filthy air.
Witches Vanish
I.i Truenos y relámpagos. Entran tres BRUJAS.
BRUJA I.a
¿Cuándo volvemos a vemos?
¿Bajo lluvia, rayo y trueno?
BRUJA 2.a
Cuando acaben brega y bronca
y haya derrota y victoria.
BRUJA 3.a
Antes de que el sol se ponga.
BRUJA I.a
¿En qué lugar?
BRUJA 2.a
En el yermo.
BRUJA 3.a
A Macbeth allí veremos.
BRUJA I.a
¡Voy, Graymalkin!
[BRUJA 2. a]
Llama Paddock.
[BRUJA 3. a]
¡En seguida!
TODAS
Bello es feo y feo es bello.
Flota en bruma y aire espeso.
Salen.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Libertarias
En la película libertarias, Ana Belén (otrora la sonrisa del PCE) pega en la puerta de la casa de citas y cuando la prostituta abre la puerta, el personaje de Ana Belén dice:
- He venido a liberarte.
- ¿De qué?- contesta la prostituta.
Era propio del lumpen la falta de conciencia, y de los libertarios la conciencia.
Cuando la libertaria ilustra a la prostituta con la imagen de otros veinte años al servicio de los cerdos consigue convercerla de que abandone una vida que se le antojaba tan lucrativa.
Tampoco pone la película muy bien al clero, excepto en la persona de Bosé. Pero , amigos católicos, amigos liberrtarios, otros amigos, no hay que escandalizarse. Pastores aficionados, verdaderos, o hipócritas, los hay en cualquier rebaño.
Me parece que Cristo nunca se rasgó las vestiduras.
- He venido a liberarte.
- ¿De qué?- contesta la prostituta.
Era propio del lumpen la falta de conciencia, y de los libertarios la conciencia.
Cuando la libertaria ilustra a la prostituta con la imagen de otros veinte años al servicio de los cerdos consigue convercerla de que abandone una vida que se le antojaba tan lucrativa.
Tampoco pone la película muy bien al clero, excepto en la persona de Bosé. Pero , amigos católicos, amigos liberrtarios, otros amigos, no hay que escandalizarse. Pastores aficionados, verdaderos, o hipócritas, los hay en cualquier rebaño.
Me parece que Cristo nunca se rasgó las vestiduras.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Luis de Góngora
Si "lo esencial es invisible a los ojos" yo todavía estoy buscando el ensayo de Lorca sobre Luis de Góngora "Ciego que atinas", perdido en la inmensidad de la biblioteca. Me encanta el poema de Góngora y me encanta Góngora, y lo amo especialmente desde que leí su Cuando pitos flautas...
Porque en una aldea
Un pobre mancebo
Hurtó sólo un huevo,
Al sol bambolea,
Y otro se pasea
Con cien mil delitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.
Luis de Góngora
Y como lo esencial es invisible y el amor un ciego que ve, es especialmente conmovedor un poema en el que alguien que construyó una torre como Nembrot (o Nimrod) se despeña, quizá porque habla en un lenguaje "sólo para él" quizá porque perdió el don de lenguas y ganó el don de lengua, ¿chi lo sa?:
Ciego que apuntas y atinas,
Caduco dios, y rapaz,
Vendado que me has vendido,
Y niño mayor de edad,
Por el alma de tu madre
—Que murió, siendo inmortal,
De envidia de mi señora—,
Que no me persigas más.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Baste el tiempo mal gastado
Que he seguido a mi pesar
Tus inquïetas banderas,
Forajido capitán.
Perdóname, Amor, aquí,
Pues yo te perdono allá
Cuatro escudos de paciencia,
Diez de ventaja en amar.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Amadores desdichados,
Que seguís milicia tal,
Decidme, ¿qué buena guía
Podéis de un ciego sacar?
De un pájaro ¿qué firmeza?
¿Qué esperanza de un rapaz?
¿Qué galardón de un desnudo?
De un tirano, ¿qué piedad?
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Diez años desperdicié,
Los mejores de mi edad,
En ser labrador de Amor
A costa de mi caudal.
Como aré y sembré, cogí;
Aré un alterado mar,
Sembré una estéril arena,
Cogí vergüenza y afán.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Una torre fabriqué
Del viento en la raridad,
Mayor que la de Nembrot,
Y de confusión igual.
Gloria llamaba a la pena,
A la cárcel libertad,
Miel dulce al amargo acíbar,
Principio al fin, bien al mal.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Luis de Góngora y Argote, 1580
Porque en una aldea
Un pobre mancebo
Hurtó sólo un huevo,
Al sol bambolea,
Y otro se pasea
Con cien mil delitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.
Luis de Góngora
Y como lo esencial es invisible y el amor un ciego que ve, es especialmente conmovedor un poema en el que alguien que construyó una torre como Nembrot (o Nimrod) se despeña, quizá porque habla en un lenguaje "sólo para él" quizá porque perdió el don de lenguas y ganó el don de lengua, ¿chi lo sa?:
Ciego que apuntas y atinas,
Caduco dios, y rapaz,
Vendado que me has vendido,
Y niño mayor de edad,
Por el alma de tu madre
—Que murió, siendo inmortal,
De envidia de mi señora—,
Que no me persigas más.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Baste el tiempo mal gastado
Que he seguido a mi pesar
Tus inquïetas banderas,
Forajido capitán.
Perdóname, Amor, aquí,
Pues yo te perdono allá
Cuatro escudos de paciencia,
Diez de ventaja en amar.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Amadores desdichados,
Que seguís milicia tal,
Decidme, ¿qué buena guía
Podéis de un ciego sacar?
De un pájaro ¿qué firmeza?
¿Qué esperanza de un rapaz?
¿Qué galardón de un desnudo?
De un tirano, ¿qué piedad?
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Diez años desperdicié,
Los mejores de mi edad,
En ser labrador de Amor
A costa de mi caudal.
Como aré y sembré, cogí;
Aré un alterado mar,
Sembré una estéril arena,
Cogí vergüenza y afán.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Una torre fabriqué
Del viento en la raridad,
Mayor que la de Nembrot,
Y de confusión igual.
Gloria llamaba a la pena,
A la cárcel libertad,
Miel dulce al amargo acíbar,
Principio al fin, bien al mal.
Déjame en paz, Amor tirano,
Déjame en paz.
Luis de Góngora y Argote, 1580
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