sábado, 27 de febrero de 2010

Diario de Ana Frank

Diario de Ana Frank





A veces todos escribimos el diario de Ana Frank.

No importa si somos palestinos o judíos,

es un diario desde cualquier gueto.

Unos lo escriben con su propia sangre, otros

con un dedo húmedo en el cristal opaco,

o es un violín en el suelo de una casa lejana

el que entonó las graves notas del crepúsculo.

Otros lo escriben con un beso y marcan

con saliva en los labios ajenos un deseo.

Sucede que todos escribimos sobre la ceniza

en el diario vacío de un impúber.

Y así con la esperanza el sueño roto

se agiganta en la noche para nadie.





Verónica Pedemonte

Cuando Europa era el mundo

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