sábado, 20 de junio de 2009

La máquina del tiempo

De esa calle se me fueron un día
el corazón y Julie Andrews.
Las tardes de poetas.
Las milongas y los catedráticos.
Los pescaderos de Tristán Narvaja.
Y Margarita Iznardi
que estudió en la Sorbona.
De esa calle se me fueron un día
los tristes compañeros de colegio,
agitando sus manos.
Hojas de cartas sin remite.
Hojas del árbol del adiós.
En esta glaciación inédita.


Verónica Pedemonte, Cuando Europa era el mundo

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